Niños y niñas de la Escuela Las Cruces y el Colegio El Tabo pudieron aprender sobre conservación marina de la mejor manera: jugando, pues los monitores de nuestro centro de investigación llegaron con talleres de reciclaje, reutilización y distintos juegos para los pequeños
Dinámicas de cadenas tróficas, manejo pesquero y conservación marina, además de talleres de reciclaje y reutilización es lo que pudieron disfrutar los alumnos de la Escuela Básica Las Cruces y del Colegio El Tabo, pues los monitores del Centro de Conservación Marina (CCM) llegaron hasta el establecimiento educacional crucino con la finalidad de enseñar y entretener a los pequeños.
La actividad se enmarcó en las Escuelas de Verano, instancias de aprendizaje y recreación que se dan en el período estival con la finalidad de que los niños desarrollen la creatividad, el trabajo en equipo, las relaciones personales y la convivencia escolar. Este es un concurso de la Junta Nacional de Auxilio Escolar y Becas (Junaeb) que se adjudicó la comuna de El Tabo.
Yolanda Sánchez, coordinadora de Extensión del CCM, comentó que “hace mucho tiempo que teníamos la idea de ir a las escuelas y ahora se dio la oportunidad gracias a estas jornadas de educación estival. Ha sido una experiencia súper bonita y nos gustaría replicarla a lo largo del 2014 en los distintos colegios de la provincia”.
Argelia Rojas, coordinadora general de las Escuelas de Verano 2014 de la comuna de El Tabo, señaló que “en el contexto de esta iniciativa visitamos en cuatro ocasiones la Estación Costera de Investigaciones Marinas (ECIM), donde los niños pudieron conocer el acuario e interactuar con las especies que allí tienen. Fue algo muy bonito. La actividad de este lunes fue la culminación de este proceso, pues todo lo que aprendieron en ECIM pudieron aplicarlo en los juegos que trajeron los monitores”.
Fueron siete los módulos recreativos que se realizaron en la Escuela Las Cruces, los que incluyeron talleres de reciclaje y reutilización, dinámicas de cadenas tróficas, pesca sustentable, manejo, entre otros. “La pasé muy bien. He aprendido hartas cosas del mar y también supe que con lo que uno bota a la basura se pueden hacer muchas”, dijo Matías de 13 años.
Roberto Hernández, psicólogo del establecimiento y actual monitor de las Escuelas de Verano, dijo que “esto es una gran oportunidad para los niños. Han aprendido mucho sobre los ecosistemas marinos con las visitas a ECIM y con los juegos de este lunes. Personalmente, creo que se debería dar un trabajo continuo entre ambas instituciones, pues muchos de los niños son hijos de pescadores”.
Pero los pequeños no sólo pudieron aprender de nuestro océano, ya que gracias a los fondos de las Escuelas de Verano también han podido realizar excursiones, juegos recreativos, cuidado medioambiental, salidas al Buin Zoo y muchas cosas más.








